Emaus, para mi ha sido una gran bendición, poco a poco al conocer a Jesús vivo y resucitado me ha abierto los ojos como a esos discipulos del pasaje biblico de lucas 24 13 al 35, donde al partir la fracción del pan pudieron reconocerle y salir corriendo a anunciar la buena nueva esperanzados de hacer crecer el Reino de amor que el mismo Jesus nos ha entregado a través de su palabra, que es palabra viva