Mi nombre es Martín Alexander tengo 53 años, casado con Ana Lucía de 50, tengo 4 hijos Martín Andrés de 32, Martín Alejandro de 22, Martina Rafaela de 12 y Arianna Lucía de casi 7 años bueno en realidad quería llamarla Martina Lucía pero mi esposa y mis hijos ya no me lo permitieron, habían muchos Martínes en casa… El nombre lo llevan en homenaje a Fray Escoba mi mamá me cuenta que el parto se estaba pasando que corría peligro mi vida, además ya había pasado por dos perdidas arrojos, en ese momento frente a ella pasó un Médico de raza negra y mi mamá al verlo pensó en San Martín y le ofreció ponerme su nombre si todo salía bien, bueno y aquí estoy gracias a Dios… Realicé el retiro a marzo del 2019 lo hice por insistencia de alguien que en su momento me hizo y le hice mucho daño, varias veces me negué que no disponía de tiempo, que el dinero, que para que si yo hablo directamente con Dios y no necesito de esas cosas, la insistencia fue tal que me ofreció pagar el retiro además ella había hecho el retiro meses atrás y sentía un cambio total en ella y acepte, sin saberlo ese fue el regalo más hermoso que recibí… Luego del retiro participaba en todas las actividades de la Iglesia, en las Parroquia la Primavera de Cumbaya, en San Gabriel de los Chillos y en esta parroquia San Juan Bautista, rezaba el Rosario todos los días, oraba por quien me lo pedía, con un amigo creamos una página en Facebook para evangelizar actualmente somos 10500 personas, en esta página me escribían gracias Padre pensando que yo era Sacerdote… En el año 2020 me nació la necesidad de ser ministro extraordinario de la comunión y en febrero del 2020 el Padre Emilio de San Gabriel me dio el si para hacer el curso, lamentablemente la pandemia vino en marzo y no vino sola, trajo problemas económicos y para finales de 2020 las peleas con mi esposa sobre si las vacunas son buenas o malas fueron el pan de cada día llegando al punto tan doloroso de hablar de divorcio luego de 33 años juntos, todo esto me apartó de Dios y mis sueños quedaron ahí… Soy una persona que sufre de depresión y ansiedad desde el año 2009, tomé medicación durante casi 2 años, en el año 2019 mi enfermedad regreso y volví a la mediación drogas que me mantenían tranquilo entre comillas lo que me tenían era drogado, de todas formas la vida siguió, para el 2021 algo mejoro pero las peleas continuaron que si te vacunas esto se acaba solía decirme mi Esposa… El 31 de enero de este año se me vino el mundo encima perdía uno de mis mejores trabajos y los pensamientos sobre matarme aparecieron nuevamente, vivía un calvario, no dormía, mi vida era un desastre, para el mundo era un títere que fingía que todo era perfecto, al mismo tiempo sentía la necesidad de contar a alguien esto que vivía ya que solo lo sabía mi psiquiatra, no lo hacía por el que dirán o me llamen loco ya que eso suelen decir a quienes padecemos este tipo de enfermedad, todo el mes de febrero solo pensaba en matarme… Gracias a Dios el día 7 de marzo tome valor y decidí contar lo que vivía en mi Facebook y no tienen idea gente que no conozco que solo son amigos en esta red social escribieron en mi muro lo hicieron por interno, me pidieron los llame, Yo solo los leía, los escuchaba pero en mi mente seguía la idea de salir volando del puente de Guapulo acabar así mi vida y dejar allí mi sufrimiento, para agravar las cosas en el Seguro Social no había la medicación que necesitaba, imaginen como eran mis noches, sin medicación y con mis pensamientos… Pero el Señor sabe como hace las cosas, muchas personas me seguían escribiendo todos los días diciendo que están haciendo rosarios, novenas que están orando por mi, por mi matrimonio y por mi hogar, preguntando como me sentía, especialmente una pareja Jorge Luis y su esposa Francisca Emausianos de Cuba ellos, pese a ello marzo paso como un mes más de mi vida, para inicios de abril volví a la iglesia… Saben algo sin darme cuenta mis pensamientos suicidas se habían ido, estaba mejor con mi esposa, mi hogar luego de dos años duros era otro y lo más hermoso es que no estaba tomando la medicación… Entonces entendí que quién había obrado para que se produzca este cambio en mi vida era la oración de todas esas personas a quienes agradezco con mi corazón en especial para mis Hermanos de Cuba y confirme una vez más que pese a no ser el mejor de sus hijos mi Jesús Resucitado nunca me ha abandonado, hoy estoy cada día más enamorado de Él… De todo corazón les pido perdón si durante mi pequeño testimo dije algo que no les gustó o les molesto. Dios les Bendiga Martín ¡JESUCRISTO HA RESUCITADO!